Que alguien me explique. Que alguien me explique por favor. ¿Los ticos por qué están viendo Rosario Tijeras?
Pertenecemos a países democráticos donde la televisión satelital y los canales en Internet muestran cualquier cosa, somos libres de escoger. Esa es la realidad. ¿Y qué pasa con las clases menos favorecidas que solo tienen TV local y buscan distracción? No es inteligente que la cultura, la visión positiva, la crónica bien estructurada sean solo de un selecto grupo.
No había visto la novela, mi esposo impactado me incitó a ver un capitulo, tal vez él no podía creer lo que veía y necesitaba corroborar que no era solo un mal sueño.
¿Cómo pueden canales serios presentar y promover series totalmente chabacanas como Rosario Tijeras?. Me uno a los miles de gritos de dignas familias costarricenses que apelan por calidad en la programación en los canales nacionales. Cómo es posible que TELETICA compre e introduzca a los hogares de este país series poco formadoras como ROSARIO TIJERAS. No menos que vergüenza, tristeza, preocupación, escozor y hasta migraña me produjo el capitulo que vi ayer. Acciones denigrantes no solo en su lenguaje visual, si no un español mal hablado. Maquiavélica y descarnada violencia me dejaron con la boca abierta y con gran escalofrío en el alma. ¿Esas producciones venden? Pues parece que si.
Como colombiana siento no menos que vergüenza de algunas novelas que exportamos. Acabo de visitar mi país y encontré un sin número de historias interesantes que mostrar y miles de crónicas positivas que producir o vender, por ejemplo las de PIRRY o muchas otras; un país cuna de famosos guionistas, un país culto, un país de buen cine, música, pintura y letras; un país con un español bien hablado, rico en cultura, donde miles de libros, escritos y escritores de fama internacional obtienen importantes reconocimientos, novelistas comerciales como Fernando Gaitán; cito tambien a uno de mis escritores favoritos, José María Vargas Vila impecable narrador que nos permite en sus libros despertar todos los sentidos.
Si esta nueva generación lo que busca son historias crudas basadas en hechos reales, existen temas diferentes al narcotráfico y su guerra o tratamientos interesantes que plantear. Periodistas con pluma ejemplar como Germán Castro Caicedo, su última historia Objetivo 4 narra macabras historias con buen gusto literario; infinidad de talentos y temas para novelas de contenido formativo o meramente de distracción. En sarcasmo social y político el estilo reconocido de Alfredro Iriarte o Daniel Samper. Entonces por qué devanarse en historias mal enfocadas para series de TV como Rosario Tijeras.
Que se toque dicha problemática de antaño no es mi molestia, las comunas de Medellín son parte de una realidad tangible, tanto así que en nuestra visita turística a dicha ciudad no solo visitamos las majestuosas esculturas, el museo de Botero con obras de Dalí, Miró, todo el brillo y glamour de esa ciudad; también sobrevolamos las comunas para intentar unir todas las partes. No promuevo negar realidades, promuevo mostrarlas creando contenido con enfoques inteligentes, respetuosos basados en la ética profesional de un comunicador.
Que alguien me explique por qué los narcos ahora son héroes co-protagonistas de novelas, los sicarios malabaristas admirados, las mujeres vulgares un hit, el chabacanismo es gracioso, la ilegalidad un arte; novelas como el Cartel de los Sapos, Sin tetas no hay paraíso y Rosario Tijeras imponen tendencias en las familias, moda en el lenguaje y forma de vida.
Respeto y valoro las producciones cinematográficas como: La Vendedora de Rosas, Ciudad de Dios realizada en Brasil o Rosario Tijeras versión cine, resultan interesantes para el mercado independiente y para la historia de un país; tampoco tengo nada en contra del escritor del libro Rosario Tijeras, no he tenido la oportunidad de leer a Jorge Franco solo he visto un par de películas basadas en sus libros; lo que nunca podré entender es la obsesión de los canales que lucran con series vulgares llevadas a la sala de casa cada noche, son una directa y abominable agresión.
Contrario a todo este movimiento comercial de novelas ¨baratas¨ en su fondo, existe decoro y trabajo de proyección social honesto: Pirry, periodista y cronista orgullo de colombia. Expone realidades locales estremecedoras siempre con objetivos formadores: